A la memoria de Gregorio Moreno Requena.
Los que se callan son los vivos. ¿Se acuerda,
capitán, de cómo me callaba cuando estaba vivo? Pero los muertos podemos hablar.
Con la poquita lengua, la apretada garganta, los cuatro dientes, los labios
sangrantes, con ese poco que ustedes nos dejan, los muertos podemos hablar.
Mario Benedetti, Pedro y el capitán.
Tres hombres murieron delante del talud de
montaña donde cantábamos cuando éramos jóvenes.
(…)
Fue junto a este árbol o
fue en el coche junto al cementerio. La memoria no llega si no es avisada.
(...)
Todo lo cambia un disparo. Todo lo cambia una
madrugada. Para entenderlo todo, me gustaría explicármelo.

Un relat dur, i possiblement necessari per recordar, o millor per no oblidar.
Poca cosa em resta per afegir que no sigui un resum que difícilment podrà ser tant breu com acostumo.
Aquest cop, el millor que pot ajudar és el meu silenci i que cadascú en tregui les pròpies conclusions.
El relat arrenca poc abans de la mort del dictador, el 27 de setembre del 1975.
Tres joves, acusats de matar un policia i un guàrdia civil, foren executats. Abans havien estat torturats.
I començo:
Mayo de 1975:
La policía detiene a trescientas treinta y
siete personas. (…) La noticia se escribió el día dos de mayo de 1973, en la
prensa de la capital.
(...)
Qué significa en esta historia la palabra
“juicio”.
Los certificados de defunción tienen números
correlativos,
(...)
La causa de la muerte de Ramón, Xosé Humberto
y José Luis es la misma: “shock traumático”. Para el Estado y su historia
oficial, al final todos morimos de lo mismo. Sin embargo, aquí no es el buen
nombre de ellos el que se intenta ocultar.
(...)
La tumba de Ramón es una lápida de granito
lisa. (…) Solo hago lo que entiendo que tengo que hacer, buscar nuestra
posición dentro de una historia infinita, responder a una obsesión.
Julio de 1975:
Daniel piensa que le gustaría haber vivido
Madrid de otra manera con María, la vida entera de otra manera. Pero de cuál.
¿Acaso había otra posible?
(...)
Daniel está reducido.
Sus compañeros han caído también.
Carabanchel: Julio de 1975
Daniel aguanta una náusea cuando sacude y estira la manta sobre el colchón y se remueve el aire de la celda. (…) Daniel se ha esforzado por grabar en su memoria las caras de todos esos agentes que lo han torturado. No los quiere olvidar nunca, sea lo que sea que signifique ahora la palabra “nunca”.
(...)
Lo han metido en las celdas de prevención bajas, una galería subterránea de la cárcel, con una ventana pequeña por la que nunca entra la luz directa. (…) Daniel no tiene nada que hacer ni que leer. No le está permitido.
(...)
Casi un mes después, el juez levanta la prohibición de recibir visitas y aparecen por fin los abogados. Para hablar con ellos, los arrastran por los pasillos de la cárcel y se cruzan con otros presos.
(...)
En la prisión de Carabanchel ya hay en total diecisiete miembros del FRAP, y en la Puerta del Sol otros quince o veinte.
Distintos días del verano de 1975:
¿Acaso se arreglan por la mañana para torturar?
No importa el día que marque el calendario porque nunca quedará registro de su entrada.
(...)
El relato es siempre parecido a casi siempre el mismo. Los bajarán a los sótanos. Respirarán por primera vez el olor de la náusea y del coñac. El olor de la carne, de la sangre, de los orines. Es el tufo amargo que tiene la vejación.
(...)
Y vendrá el juez y ratificará las declaraciones. Firmarán con sus nombre. Serán preguntados y responderán que sí. Si cambian lo dicho, todo volverá a comenzar.
Verano de 1975
España se estanca y frena. Arrastra los estragos económicos de la crisis del crudo del setenta y tres. Y la inflación sube y sube más. Medio millón de personas no tienen un trabajo. Alrededor de un siete por ciento no sabe todavía leer ni escribir. Se han marchado del país más de un millón y medio, a Europa y a América del Sur. (…) La dictadura está en crisis.
(…)
El consejo de ministros, reunido en A Coruña el veintidós de agosto, informa de la aprobación de un nuevo decreto ley.
(...)
El país es cercenado por una nueva corriente de amenazas y miedo. Una tormenta seca para este final del verano. La ley entra en vigor una semana después de ser promulgada, y será esta norma la que ajusticie, en una farsa militar como pocas se han visto, a Daniel Hidalgo y Pito.
17 y 18 de septiembre de 1975:
Están en un patio de la cárcel. (…) Saben que las penas están decididas. Que no tendrán posibilidad de defensa.
(...)
Allí dentro, en aquella pequeña sala que representa perfectamente en qué consiste la escenografía de una justicia dictatorial, quedan los seis acusados, que serán juzgados por un tribunal militar.
(...)
Ese mismo dieciocho de septiembre, a Daniel le dan un bolígrafo y més papel y escribe a la familia.
26 de septiembre de 1975
Se confirma lo peor. (…) La muerte llegará mañana para los tres miembros del FRAP (…) y para los dos militantes de ETA.
Noche del 26 al 27 de septiembre de 1975:
Papá, mamá, me ejecutarán mañana, escribe Daniel en la última noche. (…) Los tres reos están ahora en tres celdas contiguas y separadas, más anchas que profundas.
Hoyo de Manzanares, 27 de septiembre de 1975
Y se recibió la orden, y se acató, por supuesto.
(...)
Porque matar por matar no es otra cosa que un castigo. Todos ellos se han presentado voluntarios para disparar.
(…)
También está el juez, un médico forense y un sacerdote joven. Y poco más.
(...)
Humean todavía las bocas de los fusiles. Y la comitiva de siete furgones emprende el regreso hacia el cementerio por las estrechas sendas de arena de El Palancar.
(…)
Todo ha terminado.
El torturador:
No permitía que los detenidos y torturados le miraran a los ojos, pero no ocultaba su cara de placer al golpear a las víctimas.
Agosto de 1978:
Se despide de su marido en la puerta del piso
que comparten. Hidalgo tiene que acudir a una cita del partido.
(...)
Esa noche, asomada a la ventana, espera a su
marido, que no regresa.
(...)
La tienen esposada, y esas pulseras de metal
no están cerradas de forma suave, están muy apretadas y se le clavan en las
muñecas marcándole heridas.
M'he permès de reorganitzar les dates del relat en un ordre més o menys cronològic.
L'autora fa constants referències i reflexions en el moment en què ho investiga i ho escriu.
I gairebé per concloure...:
La mecánica de la muerte: Libertad con ira: Enero de 2025:
Todavía me parece que se oyeran los ecos de
los días alegres de las fiestas de Navidad en ese mismo salón.
(...)
No se dice nada de ellos, por supuesto. (…)
Los muertos siempre molestan, ensucian las narraciones, apagan la celebración.
(…)
Desde 1975, el año en que comienza esa
supuesta libertad, el proceso, el camino a la democracia si quieren también,
hasta 1983, se produjeron en España quinientos noventa y una muertes por
violencia política. Las firmaron distintos terrorismos, la guerra sucia y la
represión. Los grupos de extrema derecha mataron a cuarenta y nueve personas,
los grupos antiterroristas asesinaron a dieciséis, la represión de la policía
mató a cincuenta y cuatro, murieron ocho en las cárceles y comisarias, ETA y
otros grupos armados de izquierda asesinaron a trescientos cuarenta y cuatro y
el GRAPO a cincuenta y una.
España en libertad, sí, pero con mucha ira.
Los sumarios: Marzo de 2025:
Leo el registro de defunción del policía armada
Lucio Rodríguez. (…) Un revólver que nunca apareció en el consejo de guerra. (…)
Las alegaciones de todos los abogados redactando la indefensión de los
condenados a muerte.
(...)
Más de ciento noventa pruebas fueron
rechazadas por el tribunal.
(...)
Tengo delante ahora la sentencia de aquel
tribunal, con fecha de doce de septiembre de 1975, con los hechos probados por
el consejo de guerra. (…) En el otro expediente, veo un mapa del lugar donde
murió el guardia civil Antonio Pose.
(...)
Me quedo de rodillas frente s todo eso y voy
amontonando los expedientes y hago caso a mi padre y los recojo del suelo.
Clemencia: Mayo de 2025:
En estos circunstancias, los obispos nos
sentimos obligados por nuestra misión pastoral a responder a los deseos de
muchos que esperan de nosotros una palabra de orientación moral que contribuya
a la clarificación de criterios y a la paz de los espíritus.
(...)
Pablo VI llamó a El Pardo tres veces para
detener las condenas. La última será durante la noche del veintiséis de
septiembre. Pero Franco ya estará dormido.
El periodista: Marzo de 2025:
La tarde del 26 de septiembre, viernes,
Aguila, que había seguido las peticiones de clemencia (…) escuchó por la radio
el enterado, y salió hacia la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros
que iba a dar en el ministerio el titular de Información y Turismo, León
Herrera.
(...)
Poco antes de las siete de la mañana, leo en
ese texto, varios vehículos se enfilan hacia la puerta de la cárcel desde el
interior.
Nada ha terminado: 1 de junio de 2025
Todas las historias que dejamos atrás,
íntimas y colectivas, avanzan en la sombre, en movimientos voluptuosos o raquíticos,
en pequeños desplazamientos que colisionan de vez en cuando con el presente,
aunque solo podamos pensarlas detenidas y subterráneas. Su corriente continua
tocando los mantos freáticos de la memoria…
(...)
La guerra civil y la Dictadura española
dejaron entre ciento cuarenta y ciento cincuenta mil personas desaparecidas. Más
de quinientas mil tuvieron que marcharse al exilio, muchas no volvieron nunca. Decenas
de miles fueron torturadas. Cuarenta mil personas fueron ejecutadas tras la
guerra, en tiempos ya de paz. Ellos fueron los últimos.
(...)
El país siguió adelante. Siguieron los que se
quedaron, como pudieron, adelante con sus vidas.
(...)
Recordar no es emprender una venganza. Reparar
no es revolver lo que estará ya para siempre agitado. No pueden reconciliarse
quienes no acaban de poner sobre la mesa los daños que se infringieron. Son muchos
cincuenta años de callarse. Ojalá no tengamos que saber nunca el papel que
jugaríamos en una dictadura.
El dictador murió en una cama,
los sumarios se abrirán cuando, por su propio peso también,
les caigan los años encima.
Mientras, seguirán custodiados por los militares.
Tres hombres murieron delante del talud de montaña
donde cantábamos cuando éramos jóvenes.
(…)
Fue junto a este árbol o fue en el coche junto al cementerio.
La memoria no llega si no es avisada.
(...)
Todo lo cambia un disparo. Todo lo cambia una madrugada.
En Llac hi va posar música i paraules sentides
L'enllaç us hi durà: Llac
Mañana matarán a Daniel
Aroa Moreno Durán
182 páginas






