dimarts, 4 d’agost del 2026

Parlem de sexe

Val a dir que ha estat una lectura un tant insòlita, però fins a cert punt interessant i curiosa. L'autora ho justifica així.
Per què aquest llibre?:
Este es un libro sobre como han cambiado las actitudes hacia el sexo a lo largo de la historia. (…) No se trata de un estudio exhaustivo de todas las rarezas sexuales, perversiones y rituales culturales a través de los tiempos. 



I bé, avançarem en el contingut, i l'autora ho fa referint-se a la denominació de "Puta":
Qué pena que sea una puta. La “puta” de antaño:
Históricamente, el término “puta” se ha utilizado para atacar a quienes han alterado el “statu quo” y se han defendido a sí mismas, casi siempre en un intento de reafirmar el control sexual y el dominio sobre ellas.
(...)
Hoy en día, la palabra “puta” se limita en gran medida al discurso ofensivo y grosero.

Sexo y vulvas.
Por muchas palabras en argot que se te ocurran para “clítoris” habrá mil más para “pene”, “testículos” o “semen”.

No fa pas tants anys en què la virginitat femenina estava més que valorada, que també, sinó que era considerada com a quelcom imprescindible a l'hora d'arribar al matrimoni. 
No així, en el cas dels mascles, dels que s'esperaven i suposaven habilitats en termes amatoris.
Tot i això, es parlaven de mil i una tripijoques a l'hora de "demostrar" la suposada virginitat, durant la nit de noces:
“Es pan comido”. Una historia de los test de virginidad:
No existe una “prueba de virginidad” fiable. No se puede saber si alguien ha tenido relaciones sexuales simplemente mirando entre sus piernas.
(...)
El concepto de virginidad es innegablemente un concepto de género.

I ja que parlem de sexe, fem una ullada a l'orgasme femení:
Sexo y penes.
Derramar alubias. Orgasmo y onanismo:
A menudo se habla del orgasmo femenino como de un tesoro escondido al que solo se accede con la ayuda de mapas, instrucciones detalladas y un buen táper de comida (…) El hecho es que la jerga para el semen y el orgasmo masculino podría llenar un diccionario, mientras el equivalente femenino tan solo una nota a pie de página.
(...)
Si las mujeres se masturbaban de forma habitual, Kellogg recomendaba quemar el clítoris con fenol como un “excelente remedio para calmar la excitación anormal y prevenir la recurrencia de la práctica”.

I fent un primer salt, ens endinsem en un seguit de curiositats, que potser, ens sorprendran, però que no considerem tampoc massa obsoletes. Veiem:
En bicicleta: Sexo y ciclismo:
Por muy excitante que fuera todo aquello, la dama ciclista fue mirada con recelo desde el primer momento.
(...)
Se culpó al ciclismo de animar todo tipo de comportamientos “masculinos” en las mujeres, tales como fumar, beber, maldecir y, por supuesto, la promiscuidad.

Juguetes para chicos: Una historia de la muñeca sexual:
Los humanos llevan follando con máquinas desde hace ya algún tiempo; la única diferencia es que el vibrador no te pregunta qué tal te ha ido el día.

I un tema que pot semblar obsolet, però que també pot generar algun dubte és el de la higiene relacionada amb el sexe:
Sexo e higiene.
No aguantes la respiración: Sexo y olores en la Edad Media:
Los médicos medievales árabes eran más avanzados que los occidentales y comprendían la importancia de la higiene.
(...)
La palabra “lavanda” viene del término latino “lavare”, que significa lavar.

Coños sucios.
Una historia de las duchas vaginales:
Los condones fueron un gran negocio en el siglo XVIII como anticonceptivos y profilácticos.

I, com no, parlem de l'avortament:
¡Que “bajen las flores! El aborto en la Gran Bretaña del siglo XVIII:
El aborto se legalizó en Gran Bretaña en 1803, cuando la aprobación de la Ley de Lord Ellenboroug. 
(...)
Una mujer que tenia sexo o se embarazaba fuera del matrimonio se consideraba “arruinada” o “perdida”. (…) Para poder escapar de la soga, las madres debían “demostrar” que el bebé había nacido muerto.

Les dones, penso que totes, podríem escriure algunes pàgines referint-nos a "La regla":
El drama de la regla.
Una historia de la menstruación:
El asco a la menstruación puede ser un fenómeno común, pero no es universal.
(...)
No fue hasta principios del siglo XX que la ciencia empezó a comprender plenamente la regla.

I, gairebé per acabar, una mirada al que es coneixia (i diria que encara massa es coneix) com a les "Treballadores del sexe", per descomptat referint-se a una mirada a la història:
Sexo i dinero.
La profesión más antigua del mundo: El trabajo sexual en el mundo clásico:
La protección legal y la regulación estatal del trabajo sexual se encuentran en todo el mundo antiguo. 
(...)
La venta de sexo no es la profesión más antigua del mundo, pero el sexo quizá sea la moneda de cambio más antigua.

Relaciones públicas: Una historia de las tart cards:
El comercio sexual es viejo como la propia civilización, y desde que los servicios sexuales se compran y se venden, las autoridades han intentado regularlo.

I ja, per concloure aquest resum, una referència als "Treballadors sexuals":
Un festín con panteras: Una historia del trabajo sexual masculino:
Aunque existen muchas pruebas de que los hombres venden sexo a otros hombres, la historia de las mujeres que compran sexo a hombres resulta mucho más esquiva y poco fiable.
(...)
Las relaciones homosexuales entre hombres eran ampliamente aceptadas en la Antigüedad, pero estaban sujetas a estrictas “reglas” sociosexuales. 



La historia nos ha demostrado 
lo perjudicial que puede ser teñir de vergüenza 
las prácticas sexuales en todas sus formas. 
Aprendamos la lección 

 

 

 

Una curiosa historia del sexo
Kate Lister
Traducción de Isadora Carolina Prieto
Anna Hernández
389 páginas

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