divendres, 27 de febrer del 2026

Paradero desconocido

Vagi per endavant que ha estat una lectura que m'ha commogut profundament.
Aparentment senzill, traspua tot el dolor i la frustració que es pot experimentar davant la pèrdua del que consideràvem un amic gairebé íntim, i per tot el que representa la manera en què es produeix.


El Catllaràs
2024


Uns amics i socis en els negocis, que per qüestions polítiques s'han de separar. Però mantindran la seva amistat, res no podrà destruir-la, s'escriuran amb força quotidianitat, s'ho han proposat.
Només que sorgeix un impediment: En Schulse-Eisenstein, segueix a Galleries San Francisco, California, EEUU, al front del negoci.

És el 12 de novembre del 1932
El negocio sigue marchando bien.

El seu antic soci, ha marxat a Alemanya. Han passat uns dies, i per fi, arriba l'esperada i reconfortant resposta de l'amic absent:
No necesitas darme tanto detalle de cómo marcha el negocio. Sabes que siempre he estado de acuerdo con tus métodos uy aquí, en Múnich, estoy metido en un torbellino de nuevas actividades.

Tot segons el que s'esperava. Bona harmonia, i una amitat gairebé indestructible, però, avancem amb la correspondència.

No és gens d'estranyar que sorgeixi la pregunta:
¿Quién es ese tal Adolf Hitler, que parece estar haciéndose con el poder en Alemania?

I la resposta, decebedora o esperada:
De verdad te digo, Max, creo que en muchos sentidos Hitler puede ser conveniente para Alemania. Pero no estoy seguro.

L'intercanvi de correspondència segueix, mentre la distància ja no sols ideològica es va fent cada cop més i més evident:
Estoy angustiado por las noticias que, gota a gota, publica la prensa sobre la madre patria. (…) Los periódicos americanos coinciden en que ha comenzado un pogromo atroz. (…) Es casi increíble que haya de soportarse el martirio hoy, en una nación civilizada. Escríbeme, amigo mío, y calma la inquietud de mi alma.

I la resposta...:
Por el momento debemos interrumpir el intercambio epistolar. No me es posible mantener correspondencia con un judío aunque no tuviera que defender mi puesto de funcionario.
(…)
Antes que nada serás un judío y gemirás por tu pueblo. Lo entiendo.
(…)
Hay movimientos más grandiosos que los hombres que los dirigen.

I ja, a partir d'aquest moment, la correspondència gairebé s'interromp, o, potser, molt pitjor encara:
1 de agosto de 1933
No he podido recobrarme de la impresión que me produjo tu última carta.
(…)
El hombre a quien he querido como a un hermano, cuyo corazón siempre ha irradiado simpatía y amistad, no es posible que participe, ni tan siquiera pasivamente, en la masacre de gente inocente.
(…)
Puedo entender la razón de los alemanes para aclamar a Hitler. (…) Pero tú, Martin, has sido casi un norteamericano desde los tiempos de la guerra. Sé que no es mi amigo quien me ha escrito, quedará probado que sólo ha sido la voz de la cautela y la necesidad.
Espero con ansiedad la única palabra que puede llevar la paz a mi corazón. Escribe tu “sí” en el acto.

I aquesta és la resposta, sense ni un bri de sentiment, freda, distant, inextrincable:
18 de agosto de 1933
Recibí tu carta. La respuesta es “no”. Eres un sentimentalista.
(…)
¿De modo que soy un americano liberal? ¡No! Soy un patriota alemán. (…) Ésos son los únicos hombres que cuentan, los emprendedores. Y aquí, en Alemania, ha surgido, un hombre emprendedor. Un hombre vital está cambiando las cosas. (…) Alemania levanta bien alta la cabeza entre las naciones del mundo. Sigue a su Glorioso Líder hasta el triunfo.
Debo insistir en que no me escribas más. Ya no tenemos nada en común. Debemos aceptarlo los dos.

No valdran les súpliques, que les hi han, ni les demandes de reflexió. Res no canvia, fins que un únic cop que li demana ajuda per retrobar la seva germana extraviada, arriba al temut i esperat final que és el qui li dona nom al relat:
Vuelvo a escribirte porque tengo que hacerlo. Me acosa un presentimiento horrible.
Mi segunda carta era más de aliento que de advertencia y me han devuelto el sobre sin abrir, con un sello que sólo dice: “Paradero desconocido”.
(…)
Lo dejo en tus manos, yo no puedo hacer nada.

Em sembla del tot oportú afegir un resum de les notes que sota el títol "Nota final" apareixen al llibre:
A los diez días de su publicación, el número de Story se havia agotado. 
(…) 
En 1939 Simos & Shuster publicó “Paradero desconocido” en forma de libro 
y vendió cincuenta mil ejemplares, una cifra enorme en aquella época.
El relato no se conoció en el continente hasta sesenta años después
(...)
La autora, mi madre, nació en Portland, Oregon.


  

Paradero desconocido
Kressmann Taylor
Traducción de Carmen Aguilar
81 páginas

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