dissabte, 6 de juny del 2026

SOBRE EL TERRORISME SUICIDA

Diu la Wiquipèdia:
Talal Asad és un antropòleg cultural britànic nascut a l'Aràbia Saudita l'abril del 1932 i que actualment és professor emèrit distingit d'Antropologia i Estudis de l'Orient Mitjà al Centre de Postgrau de la City University de Nova York.

I en la seva edició en espanyol, el 3 de gener del 2008, el mateix autor en el prefaci especifica:
Pocas veces se establecía una relación entre la violencia terrorista y la violencia perpetrada por el estado norteamericano.
(...)
El criterio fundamental al que remite el libro es la escala de la crueldad, y, según este criterio, la inflicción de muerte a civiles, la destrucción de áreas urbanas y la ruptura de la vida cotidiana llevadas a cabo por determinación estatal superan, en mucho, todo lo que puedan hacer los terroristas.
(...)
Las guerras modernas (sin contar las operaciones de contrainsurgencia) raramente se desarrollan en combates cara a cara.
(...)
Si los ejércitos estatales concentran su capacidad de fuego en sus adversarios armados antes que en civiles, no es por los compromisos del juego limpio, sino porque los enemigos armados son la amenaza mas inmediata. (…) La frontera entre la guerra y la paz no se distingue claramente, hoy en día, cuando se trata de un enfrentamiento colonial.




                                                                          
Aquell inesborrable 11 de setembre:
Para muchos musulmanes residentes en los Estados Unidos, el 11 de septiembre fue el comienzo de un largo período de inquietud. (…) Reflexionar en torno a los atentados suicidas, con toda su banalidad y su horror, fue para mí una manera de abordar ciertos supuestos modernos acerca del matar y el morir.
(...)
En todas las épocas ha habido, por supuesto, quienes han justificado el dar muerte a los llamados enemigos y a otras personas que ellos no consideraban merecedoras de vivir.

A què ens referim quan parlem de terrorisme?:
¿Por qué el término “terrorismo” es tan utilizado hoy en día cuando se habla de determinadas clases de violencia contemporánea, no sólo en los Estados Unidos, sino también en Europa, Israel y otras partes del mundo.
(…)
Tenemos, pues, que la palabra “terrorismo” no significa tan solo culpabilidad según la ley estatal sino también, así lo indica la disquisición de Walzr, sentimientos de vulnerabilidad: un terrorista es alguien que crea una sensación de miedo e inseguridad, con fines políticos, entre una población civil.
(...)
Toda guerra requiera la preparación de máquinas de matar humanas. (…) La tortura a prisioneros es parte integrante de la violencia que se enseña al soldado en su adiestramiento. La “práctica” del terror genera, pues, soldados eficientes, y es un elemento importante de la condición de la guerra, tanto en el campo de batalla como en centros de interrogatorio donde se obtiene información vital.

Un lleuger matís que m'ha semblat especialment interessant, alhora que controvertit:
Cuando el gobierno actúa contra sospechosos de terrorismo y contra adversarios militares menores, cada cual está implicado (con razón o si ella) en el espacio de violencia. (…) Los actos de guerra no son perturbadores para la mayoría de los civiles cuando el daño humano perpetrado por sus fuerzas armadas tiene lugar fuera del país. La invasión aliada de la Alemania nazi, en la Segunda Guerra Mundial, fue aplaudida por los civiles en los Estados Unidos. Los actos terroristas, por otra parte, crean ansiedad porque tienen lugar en el país.
(...)
Castigar a civiles puede ser el único modo f obtener resultados. (…) Así, pues, no es la crueldad lo que importa en la distinción entre terroristas y ejércitos en guerra, e importa todavía menos la amenaza que unos y otros suponen para formas de vida enteras. 

Quan al concepte "terrorisme" s'hi afegeix el qualificatiu de "suïcida". Canvia alguna cosa?:
¿Hay alguna diferencia crucial entre alguien que mata con objeto de morir él y alguien que muere con objeto de matar?. (…) Los atentados suicidas son, por lo tanto, ante todo, historias. Dado que narran verosímiles, emplean también la ficción.
(...)
Muchos testamentos de mártires están firmados con estas palabras: “El mártir viviente” 
(...)
Pero los motivos mismos raras veces son lúcidos, van siempre cargados de emociones, y su descripción puede ser discutida.
(...)
¿Qué hay de especial en el suicidio? 
(...)
En el acto del terrorista suicida, quizá lo que horroriza no sea tan sólo el morir y matar (o el matar muriendo), sino la aparición violenta de algo que habitualmente pasa desapercibido en la modernidad secular: la búsqueda ilimitada de la libertad, la ilusión de una interioridad no coaccionada capaz de resistirse a la fuerza de la disciplina institucional. (…) Si la guerra moderna persigue la fundación o la defensa de una comunidad política libre, poseedora de su propia ley, ¿podría decirse que el terrorismo suicida (lo mismo que un ataque nuclear suicida) pertenece, en ese sentido, al liberalismo? 


En unes reflexions/conclusions finals, ens diu l'autor: 

Empecé estas reflexiones sobre el terrorismo suicida 
inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001.
(…)
Hoy, la crueldad es una técnica indispensable 
para mantener una determinada clase de orden internacional, 
un orden en l que las vidas de ciertas personas 
son menos valiosas que las vidas de otras personas 
y en el que, por lo tanto, la muerte de estas últimas es menos turbadora.
(...)
Porque lo que aquí debe ser identificado 
no es tan sólo la voluntad de morir o de matar, 
sino cómo entiende cada cual la muerte: la propia y la de otros.

 

 

Sobre el terrorismo suicida
Talal Asad
Traducción de Emili Oleina
140 páginas 

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